Corazón de la Boa: San Roque
Bienvenidos a Territorio de Origen, nuestra exuberante reserva andina donde las tradiciones ancestrales se unen con nuevos comienzos. No somos solo una finca; somos una comunidad viva y dinámica, un santuario donde el cacao, la naturaleza y las personas prosperan en armonía. Aquí, la tierra no es solo un recurso: es nuestro hogar. Somos los guardianes del bosque y el agua, y nos guía un legado compartido de cuidado, respeto y amor. A través de nuestro cacao, compartimos este amor contigo.
Hay una magia especial en el cacao de nuestra tierra, la Reserva Natural Territorio de Origen. Este paraíso de 121 hectáreas está lleno de ríos caudalosos, monos curiosos y loros salvajes que nos saludan cada mañana. Esto no es solo una granja; es un lugar de nuevos comienzos y esperanza para el futuro. Para nosotros, este cacao es un poderoso símbolo de amor.
Dentro de nuestra comunidad medicinal y en la tierra del Territorio de Origen, la boa posee un profundo significado espiritual, y nos honra su presencia. Vemos a esta poderosa serpiente no como una criatura temible, sino como un símbolo viviente de transformación, sabiduría ancestral y los ciclos curativos de la naturaleza. En las ceremonias de nuestros aliados amazónicos, el espíritu de la boa es venerado como guardián del viaje de la ayahuasca. A menudo se experimenta como guía, ayudando a los participantes a navegar por las profundidades de su conciencia, despojándose de la vieja piel del ego y de los traumas del pasado para renacer. La energía arraigada de la boa nos conecta con el pulso de la Madre Tierra, recordándonos que estamos profundamente entrelazados con el bosque, los ríos y todo ser vivo que coexiste aquí. De esta manera, el espíritu de la boa es un protector feroz pero a la vez gentil de nuestro santuario, un guardián de nuestro viaje colectivo de sanación y un puente entre el mundo físico y los reinos espirituales revelados por la vid sagrada.
Somos la única finca del mundo dedicada al cacao ceremonial. Como comunidad medicinal, impregnamos toda esta reserva con nuestra conexión espiritual, y el espíritu del cacao está siempre presente. Nos guía en el cuidado de la tierra: el cacao es una forma de vida.
Una comunidad de cuidado, del árbol a la taza
Nuestra trayectoria con el cacao es una auténtica labor de amor, desde el principio. Como comunidad, trabajamos juntos para cuidar los 5000 árboles de cacao de nuestra tierra. Cosechamos y fermentamos los granos con sumo cuidado, y los transformamos con delicadeza en nuestra fábrica, aquí mismo en la reserva.
Para proteger este espacio sagrado, cultivamos todo orgánicamente. Seguimos la sabiduría ancestral de la agroforestería, garantizando que nuestra finca funcione en perfecta armonía con el ecosistema natural. Nuestros métodos son una verdadera colaboración con la naturaleza, bendecidos por los Mamos y los Ancianos para mantener el equilibrio de toda la vida aquí.
Además de nuestro cacao, también cultivamos café, plátanos, piñas y árboles de frutos exóticos y nueces, y estamos plantando activamente más alimentos para construir un futuro sostenible. Estamos construyendo hogares y espacios comunitarios con la esperanza de que nos visites algún día. Queremos darte la bienvenida a este maravilloso planeta que llamamos hogar, para que juntos podamos trabajar por protegerlo.
Cuando disfrutes de nuestro cacao cultivado en finca, esperamos que sientas el amor y la conexión que le hemos dedicado. Esperamos que algún día nos visites y experimentes este santuario por ti mismo.
Esperamos que les recuerde que un mundo mejor es posible y que ya está floreciendo aquí. Estamos deseando compartirlo con ustedes.